Cambió el escenario
Hace apenas unas semanas, Wall Street apostaba a que la Reserva Federal comenzaría a bajar tasas en septiembre. Hoy esa esperanza se desvaneció. Goldman Sachs acaba de mover su pronóstico: los recortes no llegarán hasta diciembre de 2026 y marzo de 2027. La razón es simple pero preocupante —la inflación se niega a bajar como se esperaba— y eso tiene consecuencias directas en tu bolsillo, aunque vivas miles de kilómetros de Nueva York.
La pregunta no es si esto te afectará, sino cómo puedes prepararte antes de que ocurra.
Qué cambió y por qué
El economista jefe de Goldman Sachs, Jan Hatzius, explicó en un informe del 8 de mayo que el traspaso de precios (“passthrough”) de costos energéticos por el conflicto en Medio Oriente mantendrá la inflación subyacente (core PCE) cerca del 3% durante todo el año, muy por encima de la meta del 2% de la Fed (Fuente: Bloomberg, 9 mayo 2026).
La Reserva Federal ya mostró su preocupación en su reunión del 29 de abril, donde mantuvo las tasas en el rango de 3.50% a 3.75% en una decisión inusualmente dividida: 8 votos a favor de mantener, 4 en contra. Fue la votación más estrecha desde 1992, revelando tensiones internas sobre quién tiene razón respecto al rumbo de la economía.
Anteriormente, Goldman esperaba recortes en septiembre y diciembre de este año. Ahora proyecta que el primer movimiento hacia tasas más bajas será en diciembre de 2026, con un segundo recorte en marzo de 2027. La tasa terminal —el punto donde la Fed probablemente se detenga— se mantiene en 3% a 3.25%, pero tardará más en llegar.
La cadena de efectos que llega a Latinoamérica
Cuando la Fed mantiene tasas altas por más tiempo, el dólar estadounidense se fortalece. Los inversionistas internacionales prefieren activos en dólares que rinden más, presionando las monedas de países emergentes.
Para México, Colombia, Chile y Perú, esto significa varios desafíos simultáneos:
Presión sobre los bancos centrales locales: Banxico, el Banco de la República de Colombia y el Banco Central de Chile han estado recortando tasas para apoyar el crecimiento. Pero si el peso, el peso colombiano y el peso chileno se deprecian demasiado frente al dólar, estos bancos centrales se verán forzados a frenar sus propios recortes —o incluso subir tasas— para proteger sus monedas y controlar la inflación importada.
Deuda en dólares se encarece: Empresas y gobiernos latinoamericanos que emitieron bonos en dólares verán aumentar sus costos de refinanciamiento. El servicio de deuda externa consume más presupuesto, dejando menos recursos para inversión pública.
Costos de importación suben: Desde combustibles hasta equipos tecnológicos, muchos insumos se pagan en dólares. Una moneda local más débil significa precios más altos para consumidores, alimentando la inflación doméstica.
Por qué la Fed está tan indecisa
La situación actual es un rompecabezas económico. Por un lado, el mercado laboral estadounidense se ralentiza —el reporte de abril mostró sólo 115,000 empleos nuevos— pero no lo suficiente como para justificar recortes urgentes. Por otro lado, la inflación persiste por encima de la meta, pero la economía no está en recesión.
Goldman Sachs señala que la Fed necesitará ver dos cosas antes de actuar: primero, descensos claros en la inflación mensual después de que el shock petrolero se disipe; y segundo, más debilitamiento del mercado laboral. Ninguna de estas condiciones se cumple actualmente.
Si el mercado laboral no se debilita suficientemente este año, Goldman advierte que podríamos ver simplemente dos recortes finales en 2027, cuando la inflación finalmente regrese al 2% objetivo.
Qué puedes hacer ahora
La perspectiva de tasas altas por más tiempo no significa que debas esperar pasivamente. Aquí hay acciones concretas según tu situación:
Si tienes deuda a tasa variable: Considera la posibilidad de refinanciar a tasa fija antes de que las condiciones se deterioren más. En México, las hipotecas alcanzan ya el 10-11%; en Colombia superan el 12%. Estas cifras podrían subir más aún si los bancos centrales locales se ven forzados a reaccionar a la fortaleza del dólar.
Si tienes un fondo de emergencia: Mantén una porción en liquidez inmediata, pero considera depósitos a plazo para la parte que no necesitas a corto plazo. Las tasas seguirán siendo atractivas por más tiempo, aprovecha mientras duran.
Si tienes inversiones: Revisa tu exposición a activos sensibles a tasas. Las empresas con alta deuda en dólares enfrentarán vientos en contra. Diversifica hacia sectores que puedan trasladar costos a consumidores o que tengan ingresos en dólares.
Comparativa regional: quién está más expuesto
México enfrenta una combinación particularmente desafiante: lento crecimiento económico (las proyecciones se han recortado a 1.2-1.6%), presión inflacionaria persistente, y una dependencia comercial con Estados Unidos que hace que cada decisión de la Fed resuene con fuerza.
Colombia está en mejor posición relativa con su commodity mix, pero las tasas del Banco de la República en 11.25% podrían mantenerse altas por más tiempo de lo esperado si el peso se deprecia aceleradamente.
Chile tiene más espacio de maniobra monetaria, pero su economía abierta y dependiente de las exportaciones lo hace vulnerable a ralentizaciones globales. El cobre, su principal exportación, tiende a caer cuando el dólar se fortalece.
Brasil y Argentina representan casos extremos donde la política monetaria doméstica ya está desacoplada de la Fed, pero el costo es alta inflación y volatilidad cambiaria.
CTA: Prepara tu estrategia de tasas
Esta semana, identifica cada deuda que tengas y clasifícala: ¿es a tasa fija o variable? ¿Está en moneda local o dólares? Si más del 30% de tu deuda es variable o en dólares, tienes exposición significativa a este escenario de “tasas altas por más tiempo”. Calcula cuánto aumentarían tus pagos mensuales si las tasas subieran 1 o 2 puntos porcentuales más. Ese ejercicio de 15 minutos puede ahorrarte miles de pesos en los próximos años.
Disclaimer: Este contenido es educativo y no constituye asesoría financiera profesional. Cada situación personal es única. Consulta con un profesional antes de tomar decisiones financieras importantes.
Este artículo es de carácter educativo y no constituye asesoría financiera profesional.
Fuentes consultadas:
- Bloomberg — 9 de mayo de 2026
- Economic Times — 10 de mayo de 2026